Universidad desacreditada

¡Desacreditada! En los pasillos de la Universidad de Puerto Rico y entre los estudiantes de esta institución y sus egresados se oye el mismo rumor. ¡Es posible que se le retire las acreditaciones a la UPR!

¿Qué significa esto para la institución centenaria que ha educado a gran parte de los profesionales del país (y también a muchos de los que han emigrado a Estados Unidos)? En resumen, una catástrofe para la institución y para el futuro del país.

La posibilidad de obtener fondos federales para desarrollo e investigación y demás asistencias para el estudiantado depende de retener estas acreditaciones. Estudiantes con grados profesionales como ingenieros, arquitectos, médicos, dentistas y otros se podrían ver imposibilitados de tomar los exámenes de reválida. Los programas graduados podrían rechazar el diploma de la UPR por lo que se les cerrarían estas oportunidades de nuestros egresados. Y, por supuesto, en el mercado laboral, el devaluado diploma hará esta búsqueda más difícil.

Un modelo de desarrollo económico que no atienda este paradigma fracasa. La historia está llena de ejemplos que lo ilustran. La historia también está llena de ejemplos exitosos en donde las instituciones universitarias juegan un papel primordial. Qué ruta escogemos, está en nuestras manos.