Tal parece que algunos de los bonos de nuestro gobierno comenzarán a pagar.

  Aunque, dado la quiebra, los inversionistas, muchos de los cuales son residentes de Puerto Rico, no recibirán la totalidad de su inversión. Sin embargo, en la resolución, fluirá dinero a los bolsillos de miles de puertorriqueños. Será un alivio tanto económico como emocional.

  En estos momentos los tenedores de los bonos del Banco Gubernamental de Fomento (GDB) están votando sobre la propuesta negociada. Se está ofreciendo el 55% del valor del bono. En otras palabras, 55 centavos por cada dólar invertido. Luego se pagará un cupón del 7.5%, pagadero el 20 de febrero y el 20 de agosto hasta el 2040.

  En estos momentos el valor de los bonos es menor de los 55 centavos de la propuesta. Como si fuera poco, llevan años sin pagar la cantidad adeudada.

  Una resolución como esta asistirá a mejorar tanto las finanzas individuales de cada bonista como las del país, ya que habrá más dinero para inversiones y para el consumo.

  Además, se está discutiendo la resolución de los bonos de COFINA, entre otros. Como resultado, aumentaría la cantidad de capital para nuestra economía y reduciría marcadamente la incertidumbre de las personas e instituciones cuyo único ingreso (o por lo menos el de mayor relevancia) es la de estos instrumentos.

  Esperemos que para la Navidad (o antes) podamos ver finalizado este capítulo tan nefasto para tantos puertorriqueños.