Mientras el gobierno y la Junta de Control Fiscal argumentan sobre cómo “estirar el chicle” de los impuestos que tú y yo pagamos, aquí les presentamos en “arroz y habichuelas” unas sugerencias.
Julio es el mes de las vacaciones. También podría ser el mes en que nos dedicamos hacer las gestiones pertinentes con el gobierno, gestiones que requieren una gran dosis de paciencia por las largas filas y esperas.
Al obtener el número que nos toca para ser atendidos, es común percatarnos que las filas kilométricas sobre- pasan los baños y las salidas del local. Así, con una buena salpicada de filtro solar, esperamos “despacito” para ser atendidos y rezar que no haya que regresar.
Ya hay algunas agencias gubernamentales que están haciendo “pininos” en el uso de internet para certificaciones que pueden conseguirse fácilmente en línea. Pero la cantidad de gestiones disponibles es limitada y no todas las agencias son igual de ágiles en los procesos. Además, hay una gran cantidad de gestiones que pudieran facilitarse de forma electrónica que todavía no se han considerado.
Esto nos daría tiempo para dedicarnos a tareas productivas y reduciríamos el estrés que provocan estas filas. Hace años que esta tecnología está comercializada y probada. ¿No es hora de que el gobierno se inserte en el Siglo XXI?