Lecciones de Singapur

Un artículo recién publicado en el New York Times señala cómo Singapur está trabajando para mitigar los efectos del calentamiento global. Son estrategias tan exitosas que debemos emularlas, pues no cabe duda de que nuestra isla está sufriendo calores monumentales.

Lo más impresionante de la visión de Singapur es que tratan la siembra de árboles y los diseños de sus arquitectos paisajistas como parte de la infraestructura. Se incorpora al momento de hacer una planificación o diseño arquitectónico.

Por otro lado, se le da un valor económico a este concepto. Por ejemplo, se diseñan parques pasivos como parte integral de un concepto para viviendas y comercios. Se incorporan techos verdes. Usan pinturas que reflejan el sol y mantienen los edificios y viviendas en temperaturas más agradables.

Los resultados de estas iniciativas ya están dando frutos. Aquí, por el contrario, si es que hay una iniciativa gubernamental para la siembra de árboles o la construcción de parques pasivos, se escatiman los costos de mantenimiento. No se integra a la comunidad comercial o industrial. Las pocas iniciativas han sido motivadas por eslogan políticos y se abandonan una vez termina la contienda política.

Aun New York se enorgullece del más o menos recién inaugurado parque del Río Hudson que ha mitigado el calor y producido un desarrollo económico en el sur de Manhattan.
¿Qué esperamos para integrarnos a estas iniciativas?