Tanto los medios noticiosos de Puerto Rico como los de EE.UU. señalan a diario hacia una escasez de empleados. Algunos comerciantes e industriales añaden que no pueden aumentar sus ventas debido a esta escasez. Otros han tenido que cerrar sus negocios.
Los que hemos viajado hemos notado que los aviones se retrasan por falta de empleados y que el servicio en los restaurantes que no han cerrado se ha visto afectado. Y como si fuera poco, los servicios médicos también sufren de este mal.
Sin embargo, Puerto Rico (y también EE.UU.) cuenta con una cantera de personas retiradas muy capaces de llenar muchas de esas vacantes.
Es difícil comprender que con la gran ausencia de personal se ignore la cantera de talento de las personas retiradas.
Por supuesto, habría un período de readiestramiento. Sin embargo, artículos de recién publicación en el New York Times indican que, ante la ausencia de salvavidas, se han reclutado personas retiradas en Nueva York para cumplir con estas funciones sin sacrificar el deber de cualificar como lo harían los más jóvenes.
En vez de lamentarnos sobre la falta de empleados, deberíamos ser más creativos y darnos cuenta de que en nuestra isla está la solución a esta encrucijada.