El plan de la UPR: ¿sueño o pesadilla?

Al presente circula un Plan Estratégico de la UPR para el 2023-2028. Este trabajo debería contemplar el nefasto desempeño del pasado. De no ser así, esta proyección a cinco años (cosa irreal en el mundo tan cambiante en que nos encontramos) no tendría validez.

Para este ejercicio nos concentraremos en el Recinto de Río Piedras. En el 2004, el porciento de estudiantes que se graduó en cuatro años fue 13.1%. El porciento mayor de graduados entre el 2004 y el 2017 fue 21.7%. Durante esos años, el promedio rondaba alrededor del 15%.

Para los estudiantes que se tardaban seis años en graduarse, los porcientos oscilan entre 39.7% a 59%. A modo de comparación, en la mayoría de las universidades más competitivas en EE.UU., el porciento de graduación en cuatro años sobrepasa 90%. En Duke University, el promedio es 91%, al igual que en la Universidad de Chicago; en Babson College es 90%; Georgetown, 90%; Boston College, 88%; MIT, 88%, y la Universidad de la Florida, 71%, entre muchas otras. Así las cosas, estos números no se asemejan al 15% de la UPR.

Un plan estratégico que ignora las realidades económicas de la UPR, los cambios demográficos de la isla y la crasa ausencia de competitividad de esa institución debe echarse al zafacón.