A pesar de que el plan para el desarrollo económico y social de nuestra isla se ha perdido en una de las cientos de gavetas de los escritorios del Capitolio, estoy seguro de que ya se completó. Por lo menos así me lo aseguran los monos (ya finalmente atrapados) que rondaban por Bayamón y Condado.
Dado que todavía hay una oportunidad de añadir comentarios, sugiero que, como mínimo, se deberían discutir y analizar la infraestructura y la notificación a la ciudadanía.
¿Qué debe incluir el análisis de la infraestructura? Por supuesto, las nefastas carreteras y puentes que hay que mejorar y mantener, pues no basta con solo construirlos. El puente de Naranjito, entre muchos otros, nos debe servir de alerta ante estos peligros. Expandir y mejorar la transportación colectiva es cosa que se viene discutiendo desde que Ponce de León se mudó de Caparra a la isleta de San Juan, y seguimos en espera.
Ante los temas de calentamiento solar, la siembra de árboles nativos; aumentar la cantidad de estaciones de carga para vehículos eléctricos y promover la energía renovable entre la ciudadanía, son puntos a considerar.
Por otro lado, el plan (o por lo menos una versión corta) debe comunicarse en las escuelas, colegios, universidades y asociaciones profesionales. Usar los típicos altoparlantes que nos dejan sordos y aturdidos sería, como nos ha dicho Silverio Pérez, una “barrabasada”.