Don Teodoro, te extrañamos

La semana pasada, el Centro para una Nueva Economía (CNE) invitó a Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía de 2001 y a Martín Guzmán, exministro de Economía de Argentina, a un conversatorio acerca de Puerto Rico en la Universidad de Yale.

Ambos criticaron a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) por no crear una agenda para el desarrollo económico de la isla.

Por el contrario, señalaron que la JSF optó por una política de austeridad que impactó, entre otras instituciones públicas, a la Universidad de Puerto Rico (UPR), siendo la educación, eje crítico para el desarrollo.

Ante tales argumentos, nos preguntamos qué rol ocupan las administraciones gubernamentales (de las cuales han pasado varias) y el sector privado para crear tal plan. Hasta el momento, lo hemos dejado a la deriva, en manos de una Junta cuyos componentes, como ya hemos visto, “van y vienen”, que no son electos por el pueblo, y no han mostrado ser capaces de articular un plan más allá de “balancear nuestra chequera”.

¿Qué nos impide, entonces, articular un plan holístico y a largo plazo para el bienestar de nuestra islita?

Los cambios marcados en las visiones de los partidos políticos no ayudan. Para ellos, el plan es el que los reelige. Si por alguna casualidad hay un componente de desarrollo económico, quizás lo sacaron de una las páginas de los ya arcaicos planes de Don Teodoro Moscoso. Por supuesto, es más fácil copiarse de Don Teodoro que articular uno nuevo.