A veces requiere los halagos de un extranjero para recordarnos lo preciosa que es nuestra isla y lo hospitalario que somos los puertorriqueños. Así nos lo hizo notar Lorna, una venezolana que emigró de su país debido a la catástrofe económica y social por la cual está atravesando Venezuela, y decidió ser parte de nuestra familia.
“La verdad que esta islita es maravillosa”, nos relata Lorna. “La naturaleza del campo se ve formidable, las playas son espectaculares, la comida fabulosa, y los puertorriqueños nos han acogido como si nos conociéramos toda la vida”. Estas palabras recalcan al darnos cuenta de la difícil trayectoria que sufrieron ella y su familia al tener que abandonar el país en donde su familia llevaba viendo por generaciones.
“El decirle adiós a mis papás, hermanos, primos, amigos y colegas”, es muy duro. “Sin embargo, las condiciones en Venezuela estaban muy complicadas para continuar allá. Los servicios básicos de electricidad y agua escaseaban. También el combustible, por lo que el transporte se paraliza. Como consecuencia, también escaseaban productos de primera necesidad como la comida y otros”.
Tal parece que estamos tan acostumbrados a ver las bellezas de Puerto Rico, que no las conociéramos. Extranjeros como Lorna y otros nos ayudan a recordar que a pesar de todos los pesares, vivimos en un paraíso.
Aprovechemos el 2023 para conocer aún más lo que nos ofrece nuestra islita.