Estamos en la temporada en donde le preparamos esa insigne cartita a Santa Claus con los regalos que nos gustaría recibir.
Sin embargo, es importante destacar que este año nuestro Santa ha tenido varios inadvertidos inconvenientes.
Los precios de los juguetes han sufrido un aumento vertiginoso. La falta de empleados para distribuir los juguetes no le ha hecho las cosas fáciles.
Y, como si fuera poco, uno de los trineos chocó con un dron, por lo que tuvo que llenar una letanía de documentos para que el seguro le reembolsara los daños que sufrió.
Sin embargo, aquí mi lista, la que no solo comparto con Santa, sino también por la entrante administración pública de nuestra islita.
Con el fin de reducir el tapón que ocurre en los días escolares, sería ideal que un número mayor de estudiantes pudiese caminar sin que les agobie nuestro calor sofocante y la multitud de carros contaminando el ambiente.
Con el fin de lograr esta encomienda, hay que diseñar aceras cómodas, amplias y hermosas, con árboles nativos que provean sombra y ayuden a mitigar los efectos del calentamiento solar.
Para ayudarnos a mejorar nuestra salud y convivencia, debemos aumentar la cantidad de parques pasivos en los municipios.
Los parques no solo promueven la actividad física, sino que son oasis para descansar y bajar las tensiones del diario vivir.
Esperemos que en el 2025 algunas de estas sugerencias se materialicen.