Las recientes noticias que se han desparramado en los medios noticiosos —tanto aquí como en otras jurisdicciones— deberían ser de gran preocupación y consternación para nosotros.
Me refiero al desmantelamiento del radio telescopio de Arecibo y la fogata que destruyó la icónica casa del afamado arquitecto Henry Klumb.
El radio telescopio ponía a Puerto Rico en un privilegiado sitial en el mundo de la ciencia aeroespacial. Por las pasadas seis décadas, destacados científicos han hecho descubrimientos en nuestra isla que han avanzado los conocimientos científicos del espacio. Como si fuera poco, también ha sido escenario de filmaciones como “Golden Eye” de James Bond y “Contact”, protagonizada por Jody Foster.
La ausencia de mantenimiento adecuado causó el desplome de esta estructura que tanto bien le hacía a Puerto Rico y, en especial, al municipio de Arecibo. Una vez destruida, las posibilidades de reconstruir un artefacto similar son casi nulas.
La falta de mantenimiento también fue instrumental en la destrucción de la icónica casa del arquitecto Klumb.
La lista de valiosas estructuras que hemos perdido por abandono, falta de apreciación y valoración es inmensa. Por ejemplo, ya se está mencionando la demolición de la escuela Lucchetti en Condado.
Está en nosotros proteger las estructuras y entornos que nos permiten no solo conocer el pasado, sino también explorar posibilidades para el futuro.