El tira y tápate arancelario

Hace casi un siglo, Estados Unidos aumentó de manera dramática sus aranceles al aprobar el Smoot-Hawley Tariff Act (SHA), también conocido como el United States Tariff Act of 1930.

Algunos economistas opinan que fue uno de los detonantes de la Gran Depresión de 1930. Eximió a Filipinas, Guam y a Islas Vírgenes, pero no a Puerto Rico.

El SHA aumentó los impuestos arancelarios entre 20% y 65% en unos 20,000 artículos, con el fin de proteger principalmente a los sectores agrícolas y comerciales.

Como resultado, los precios de comestibles y otros artículos aumentaron. Países afectados, como Canadá, impusieron sus propios aranceles para proteger sus mercados.

Economistas estiman que, por esta guerra tarifaria, el comercio global se redujo en un 65%.

Las exportaciones de Estados Unidos se redujeron de $7,000 millones en 1929 a $2,500 millones en 1932, mientras que las exportaciones de productos agrícolas se redujeron por más del 33% en solo cuatro años.

¿Qué motivó la legislación? Al finalizar la Primera Guerra Mundial, los agricultores europeos comenzaron a hacerle una feroz competencia a los agricultores americanos.

Debido a que este sector representaba el 20% de la población, ejerció presión política al presidente Herbert Hoover para aprobar esta medida.

¿Cómo terminó el enjambre? En 1934, el Congreso aprobó el Reciprocal Trade Agreement Act, reversando el SHA.

La historia (si la estudiamos) nos podría ilustrar sobre las consecuencias de estas iniciativas.