Ante los quebrados hospitales

El desplome del sistema de salud, sus precarias finanzas y la ausencia de médicos y demás profesionales de la salud es una grave preocupación para todos los que vivimos en esta isla. Tal parece que la casa se está quemando y no hay bomberos que nos socorran.

Como si la falta de médicos — ya discutido a saciedad — fuera poco, ahora nos vemos enfrentados a la quiebra de hospitales. Muchos le echaban la culpa de esta “infortunada situación” a las aseguradoras.

“Ellos ganan millones mientras nosotros trabajamos largas horas, tenemos deudas académicas que pagar, y los seguros nos pagan tarde y una miseria” era o es la queja de muchos profesionales de la salud.

Ahora vemos que las aseguradoras se unen al llanto de que “no tenemos dinero suficiente” para sobrevivir.

De verdad que, para el ciudadano puertorriqueño, las opciones a no ser mudarnos son pocas. Por eso la importancia de una buena alimentación para que por lo menos podamos intentar, huirles a los quebrados hospitales.

Por supuesto, el hecho de que sobre el 80% de nuestros alimentos son importados da lugar al alza tan espeluznante de los precios que pagamos por estos. Así las cosas, estamos atrapados entre el desplome del sistema de salud y el apretón de nuestro bolsillo al intentar alimentarnos apropiadamente.