Dentro de pocas semanas, Puerto Rico tendrá nuevos líderes políticos y con mucha probabilidad, también los tendrá Estados Unidos.
¿Qué podrá significar estos cambios para nosotros, y en particular, para la Universidad de Puerto Rico? ¿Se habrá considerado que el sistema educativo es pieza crucial para el desarrollo económico y social de nosotros?
Si usamos como comparativo el desarrollo de los estados del sur, podemos observar cómo transformaron su economía de una que dependía en gran medida de la agricultura que los mantenía en un estado de pobreza en comparación con los demás estados.
Georgia es un clásico ejemplo de cómo las universidades en el estado, tanto las públicas como las privadas, han jugado un papel de suma importancia en la transformación de ese estado.
Las universidades estatales como Georgia Tech, la Universidad de Georgia y Georgia State, entre otras, junto a otras privadas como Emory University, han estado a la vanguardia de investigaciones médicas y científicas que han resultado en la creación de diversas industrias de alta tecnología. Esto, por supuesto, ha resultado en la creación de empleos, y más aún, en la creación de capital para muchos empresarios e inversionistas.
Hay un sinnúmero de líderes puertorriqueños (educados en escuelas superiores y universitarias aquí) que son líderes en estas instituciones.
¿No deberíamos seguir estos ejemplos?