Tal parece que al presidente Donald Trump se le olvidó añadir a Cuba en su listado para Santa Claus, pues el interés por esta isla data del siglo 19.
Terminaba el 1869 y los Estados Unidos, bajo la presidencia de Ulises S. Grant, esperaba la respuesta española sobre la compra de Cuba mientras esta libraba la Guerra de los Diez Años (1868-1878). A finales de julio de 1870, todos los medios de comunicación, incluso la prensa madrileña, hablaban de la cesión, venta o traspaso de Cuba a los Estados Unidos.
El hecho de que Cuba no había abolido la esclavitud mientras que Estados Unidos la abolió luego de la sangrienta Guerra Civil (1861-1865) presentaba un serio escollo.
A pesar de que España había aprobado una ley para abolirla en Cuba y Puerto Rico, la resistencia de ambas colonias ponía su implementación en juego. Se estimaba que, para ese entonces, Cuba contaba con cerca de 300,000 esclavos.
Mientras tanto, desde septiembre de 1879, debido a las enormes pérdidas sufridas por el ejército español en Cuba, en particular por las enfermedades, algunos periódicos en España abogaban por la venta de Cuba mientras otros pedían su autonomía.
Como muchos sabemos, Cuba logró su independencia. Los intentos de Estados Unidos fracasaron.
Esto, sin embargo, no será impedimento para que el presidente Trump las resucite.