Lin Manuel Miranda con la obra Hamilton, comenzó a destacar al turismo cultural como parte de nuestro desarrollo económico y social. Vimos un auge en un turismo que benefició al comercio, a hoteles y a restaurantes, entre otros establecimientos.
Sin embargo, nuestro patrimonio cultural es mucho más amplio y, de cuidarse, da lugar a un sostenido y nutrido turismo que interesa explorar estas oportunidades únicas que ofrece nuestra isla. El Archivo General de Puerto Rico (AGPR) es una de estas joyas que merece ser protegida y salvaguardada.
Ante el embate del huracán María, este diario informó que “una investigación de la Oficina del Auditor General del Instituto de Cultura (ICP) encontró serias irregularidades en el proceso de destrucción de documentos públicos” y otras deficiencias relacionadas con “posibles irregularidades” en la supervisión de controles internos.
Como si esto fuera poco, se está considerando ubicar el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (CEAPR) en las facilidades del Archivo debido a que el espacio en donde están ubicados pertenece a la Iglesia Católica y está a punto de venderse a un desarrollador. Perderemos para siempre la hermosa e histórica biblioteca del CEAPR.
El AGPR es un patrimonio de todos y una pieza integral de nuestro turismo cultural. Dejarlo deteriorar o cambiar su importante función es inaceptable.