“Me siento orgulloso de ser puertorriqueño y de ser el cuarto hall of famer que sale de Puerto Rico”. Así se expresó el pelotero Iván “Pudge” Rodríguez, durante el discurso que dio en Cooperstown al ingresar al Salón de la Fama del Béisbol. Sus logros no se limitaron al campo ofensivo, en donde terminó con un promedio estelar de casi .300, sino también en el campo defensivo, donde obtuvo, entre otras distinciones, 13 guantes de oro.
Estos logros se obtuvieron a través de 17 años de esfuerzos, dedicación y compromiso; eso sin contar los años que le tomó ingresar a las Ligas Mayores. Su consistencia, visión, disciplina y paciencia pagaron dividendos.
Esta tenacidad debería servir de ejemplo y estímulo para que volvamos a convertirnos en uno de los líderes industriales y comerciales de este hemisferio. En momentos de crisis económica y social es tentador agarrarnos de fórmulas que prometen soluciones rápidas y con poco esfuerzo. Tal como lo ha mostrado Rodríguez, estas no trabajan.
La Junta de Supervisión Fiscal ha recomendado al Congreso unas iniciativas que asistirían en este proceso. No son soluciones de implementación rápida, aunque sí acertadas. Entre estas se encuentran la de establecer un instituto federal de manufactura para promover la innovación y mantener el Observatorio de Arecibo operacional.
Esperemos que el Congreso avale estas recomendaciones.