Coronavirus

Las noticias sobre este nuevo virus han conmovido no solo a China —donde se originó— sino también a gran cantidad de países en todos los continentes. El impacto económico de esta pandemia ya se comenzó a sentir.

Aerolíneas que viajaban a China y otros países donde se ha contraído esta enfermedad, han cancelado vuelos, afectando de sobremanera la industria turística. Como medida preventiva, muchas fábricas en China han dejado de manufacturar productos que se venden alrededor del mundo y que, en algunos casos, son materia esencial para otras industrias.

Las tarifas impuestas por el gobierno americano han reducido la dependencia de los productos chinos. Sin embargo, la ausencia o disminución de los artículos que se importan están causando un disloque en el precio de estos. Como si fuera poco, la reducida demanda por el petróleo ha reducido el precio del barril por lo que los países que pertenecen a OPEC y otros están considerando reducir su producción.

No sabemos el futuro desenlace de esta terrible enfermedad. Algunos comparan este episodio con la Influenza del 1918, donde perecieron entre 30 y 50 millones de personas. Por supuesto, para ese entonces la medicina no estaba tan avanzada como hoy. No se había descubierto los antibióticos y el gran éxodo de los soldados regresando de la guerra en espacios confinados aceleró el contagio masivo de esta epidemia. Esperamos que en esta ocasión las medidas preventivas ayuden a controlar la pandemia.