COVID-19 y la tecnología

El paradigma económico ha cambiado de manera radical desde que comenzó esta pandemia. Hemos visto, por ejemplo, cómo las esperas en las salas de los médicos han mermado. Los restaurantes se encuentran con menos sillas y mesas disponibles. El tráfico vehicular que tanto nos espanta también ha visto una marcada reducción. En las comunidades, más personas caminan y se ejercitan.

Por otro lado, un gran número de personas están trabajando desde sus hogares. Muchos alegan que les beneficia. Algunos nos indican que se están ahorrando el alquiler de la oficina. Hay ahorros vehiculares, pero más aún, el ahorro del tiempo al eliminar guiar al trabajo.

Establecer una oficina en el hogar requiere una planificación, una inversión en tecnología y en muebles. Sin embargo, los ahorros sobrepasan por mucho estas inversiones.

Esta modalidad requiere de un conocimiento vasto de la tecnología. Mientras más compañías observen las múltiples ventajas de esta modalidad, el trabajo desde el hogar se convertirá en rutina, y el conocimiento tecnológico indispensable.

No cabe duda de que el mercado nos está señalando que las habilidades tecnológicas son y serán indispensables para muchos empleos en diversas industrias.

El sistema educativo se tendrá que reformular y atenuar su ofrecimiento a estas nuevas realidades.

Mientras tanto, a usar las mascarillas para protegernos y evitar el contagio de esta terrible enfermedad.