Cristóbal Colon y Puerto Rico

Cuando Cristóbal Colon le propuso a los reyes Católicos que deseaba explorar las posibilidades de acortar el viaje a India, estos hicieron un somero análisis del retorno de inversión. No totalmente convencidos, le entregaron tres naves viejas y usadas y un puñado de marinos poco diestros. Hoy en día, el concepto no ha cambiado, el riego y el beneficio van cogidos de la mano.

Lo que nos lleva a la discusión que escuchamos con tanto relieve desde el Capitolio: toda inversión del Gobierno debe retornarle al fisco mas de lo que “deja en la mesa”. El tema de este señalamiento es uno que viene debatiéndose en la isla desde la década del 1940 cuando Teodoro Moscoso le propuso al entonces gobernador Rexford G. Tugwell la idea de usar exenciones contributivas para desarrollo a la manufactura, la cual no avaluó.

Hoy en día no solo a la manufactura se le otorgan exenciones contributivas. Sin embargo, una medición de la cantidad de empleos y la cuantía invertida por este sector dos parámetros usados para calcular el retorno de inversión- revela que es de suma importancia para la economía del país. A esto hay que sumarle los impuestos que se paga tanto por la empresa como por sus empleados y las compras locales, muchas de las cuales van dirigidas a la AEE y a la AAA.

Tal parece que, si los Reyes Católicos podrían aconsejarnos, nos dirían que continuáramos apoyando a este sector empresarial.