Cuatro mil millones

Cuatro mil millones no es poca cantidad de dinero (por lo menos para la mayoría de nuestros bolsillos). Representa las ventas anuales de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). La venta de esta corporación, por ende, representaría una de las transacciones más complejas y de mayor impacto que se haya visto en Puerto Rico.

  ¿Cómo se calculará el precio de venta? ¿A qué compañías privadas se invitará a la subasta? ¿Se abrirá el mercado de Puerto Rico a la libre competencia o por el contrario, sustituiremos un monopolio público por uno privado? ¿Se promoverán fuentes alternas y más económicas para la generación eléctrica? ¿Habrá transparencia en el proceso de subasta y otorgación del contrato?

  La ola de privatizar a la AEE tal parece que no se detiene. La economía de Puerto Rico ya no puede sostenerse con el alto costo de este servicio, la ausencia de su confiabilidad y el desastre ante la inutilidad de la AEE de restablecer el servicio eléctrico luego de los estragos que causó el huracán María.

  Debemos aprovechar esta coyuntura para lograr que nuestro servicio eléctrico sea confiable y competitivo. Es una de las espinas dorsales de un sostenido crecimiento económico y social.

  Puerto Rico puede lograr ser una de las economías de mayor crecimiento. Esperemos que el proceso de la venta de la AEE sea uno de los pasos críticos para lograr esta encomienda.