De la quiebra al despilfarro

Mientras Juan regresaba de un fin de semana en Copa Marina escuchó al secretario de Hacienda, Francisco Parés Alicea, señalar lo mucho que había logrado recolectar de nuestros bolsillos.

Resulta que, de acuerdo con los números oficiales del Departamento de Hacienda, los ingresos netos del Fondo General aumentaron de $8,158 millones en el 2011 a $11,327 millones en el 2022. Sin embargo, según Parés Alicea, los $11,327 “fueron $13,500 aproximadamente” y para el 2023, estimada recaudos en $14,000 millones.

Ante tal noticia, el pobre Juan se distrajo y cayó en uno de los múltiples cráteres que adornan nuestras carreteras. Así las cosas, tuvo que cambiar la llanta bajo el caluroso sol de mediodía, y presupuestar para comprarse otra.

Dado que historias como las de Juan ocurren a diario, nos preguntamos cuál es el plan de inversión para los chavitos que recogió Hacienda.

Bueno, pedirle al gobierno un plan como este es como pedirle a un piragüero un bistec con papas fritas (aunque estoy seguro de que el piragüero se las podría ingeniar).

Aquí unas sugerencias: proveerle a la UPR capital para mejorar sus laboratorios de investigación, actualizar sus facilidades y reclutar profesores a tiempo completo; reforestar las áreas públicas, mejorar la seguridad cibernética para evitar desastres como el que ocurrió a la AAA y reducir o eliminar los cráteres de las carreteras para evitar que Juan y otros pasen sofocones similares.