Desafíos para empresarios y consumidores

María tuvo que cerrar una de sus tiendas ayer debido a que uno de sus empleados se ausentó. “Somos un negocio pequeño y contamos con nuestros empleados – baristas certificados – para poder brindarles el sabroso y exquisito café local a nuestros clientes. Sin embargo, reclutar y retener empleados es un reto que llevamos experimentando a partir del 2020 cuando comenzó la pandemia”.

Los retos que enfrentan no solo los empresarios, sino también los consumidores a partir de la pandemia son difíciles de sobrepasar y, por el momento, están fuera de las manos del gobierno.

Veamos, por ejemplo, el caso de la joven y recién casada Ana, quien trabaja en una firma de CPA, por lo que es una experta en temas financieros. Sin embargo, este peritaje no le fue de mucha ayuda al ver que los costos hipotecarios aumentaban y su sueño de adquirir un hogar se desvanecía.

Por otro lado, hay situaciones en donde la mano facilitadora del gobierno puede ser de gran ayuda a empresarios locales. José es uno de los agricultores de mayor prominencia. Tiene alquilado un edificio de PRICO en Santa Isabel. A partir de eventos fuera de su control como los huracanes y la guerra en Ucrania que ha debilitado los mercados de la exportación europea, estos agricultores operan con pérdidas.

En este caso, la ayuda gubernamental (la cual no llega) es instrumental.