El Centro de Presupuesto y Prioridades de Política Pública (CPP, en inglés) estima que si los recortes que los republicanos están exigiendo al presidente Joseph Biden se materializan podrían representar una merma de $1,500 millones a nuestra asignación presupuestaria para el próximo año, y $25,000 millones “al sumar los recortes de una década”.
¡Esto no es “cáscara de coco”! Para responder a este reto hay que “ponerse las pilas” y desarrollar un plan de desarrollo social y económico de inmediato.
¿Qué solución han brindado nuestros políticos ante tal abismo? Veamos.
Tatito, ¿has podido encontrar el plan de país que hace años te pedimos? “Ah, ¿se refiere a un flan? Por supuesto. He confeccionado flanes de todos tipos y colores, y algunos hasta los he podido vender en la placita de Santurce para suplementar mis ingresos”. Tatito, nos referimos al plan de país, pero no se preocupe, siga con sus flanes.
Jennifer, ¿tiene usted un plan? “Pues chico, ¿no has visto todo el precioso asfalto que cubre nuestras carreteras? Eso lo logré con las grandiosas asignaciones especiales”.
Mientras tanto, el pobre Manuel Cidre trata de confeccionar un plan a pesar de la falta de colaboración de múltiples sectores (privados y públicos). Es lamentable que el tiempo se le acorta. En un santiamén volveremos a las elecciones y los altoparlantes que nos aturden y ensordecen.