El regalito de Navidad que no llegó

No llegó hace dos años, ni el año pasado. ¿Podremos contar con ese “regalito” para estas navidades?

Nos referimos al plan para de desarrollo económico social futuro de nuestra isla. En particular, cuando las dádivas de Tío Washington se nos acaban.

Ahhh, pero nuestros políticos ya tienen la solución. Le seguiremos pidiendo dinero a nuestro querido Tío.

Mientras tanto, nuestra infraestructura va de mal en peor. ¡Ay de quien tenga que sufrir los desparpajos de nuestros hospitales! O de llamar a la seguridad y ver que nos dejan en el olvido.

Y ni hablar de nuestra pobre universidad estatal, la que debería ser un orgullo para todo el país.

Entiendo que hacer un plancito como este es complicado, en especial para nuestros políticos.

Imagínense que para esta época de navidad hay que planificar las fiestas, los regalos y los viajes (y luego averiguar cómo pagamos estos festines). Sin embargo, luego vienen las octavitas, el Día de las Madres y los Padres, las vacaciones de verano y ¡fua!… se nos fue el 2024 sin el esperado plancito.

Así las cosas, les deseo a mis lectores, editores, amigos y familiares unas Felices Navidades.

¡Espero les sean memorables!