Expresiones de solidaridad

En cuanto se supo la extensión de los múltiples daños ocasionados por los temblores que azotaron a la isla y dejaron a decenas de familias sin hogar, jóvenes como Carolina dijeron presente. En este caso, ella, junto a sus amistades, no solo recaudaron dinero para asistir a estas personas necesitadas, sino que compraron materiales de primera necesidad para luego transportarlas a las áreas afectadas.

Al igual que Carolina, organizaciones como la Asociación de Industriales y el Colegio de Ingenieros, entre otros, también dijeron presentes. Muchos socios han trabajado en el anonimato, donando productos y servicios. Ingenieros estructurales, de la isla y del exterior, han comenzado a asistir tanto en la evaluación de las estructuras afectadas como en las que podrían presentar un peligro futuro.

Falta por evaluar colegios, escuelas, hospitales, condominios, puentes, represas, hogares y demás estructuras, particularmente las construidas previo al 1987, que podrían presentar problemas estructurales con temblores futuros de igual o mayor intensidad. El reto que se nos presenta, por ende, no es solo la reconstrucción de las edificaciones, sino el rediseño de las que podrían peligrar.

Por suerte, Puerto Rico cuenta con jóvenes como Carolina y asociaciones como Industriales, el CIAPR y muchas otras para llevar a cabo estos trabajos y sobrepasar estas tragedias.