Héroes, Parte I

Ante las terribles dificultades que todos hemos enfrentado tras el paso del huracán María, el tesón de los puertorriqueños brilló. El deseo de trabajar y de asistir a los más necesitados floreció, tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. Una de estas estrellitas, la cual desea mantenerse en el anonimato, creó “Friends United for Puerto Rico”, una impresionante organización para asistir a los pueblos más devastados.

  Este grupo de voluntarias hicieron lo indecible, conseguir alimentos y suministros que, para ese momento, escaseaban. Así, comenzaron a aparecer héroes anónimos. Dedicaban largas horas e innumerables recursos. Si había necesidad de pañales en una comunidad, se conseguían. Si había necesidad de medicinas también se conseguían.

  El garaje de una vecina de Guaynabo se convirtió en un centro de acopio. Se laboraba hasta que oscurecía debido a la falta de electricidad. La mercancía se organizaba por pueblo. Una vez finalizada esta tarea, voluntarios se encargaban de la distribución. Todo este trabajo se hizo en el anonimato, sin necesidad de burocracia o de asistencia gubernamental. Fue efectivo y las necesidades se atendieron con prontitud.

  Organizaciones como “Friends United for Puerto Rico” y otras las necesitamos para lograr restablecer a nuestra isla. Son muestras de que, ante adversidades, nuestro pueblo logra lo indecible.