Juventud, divino tesoro

Entre los constantes apagones que nos obsequia Luma Energy, el alza en la cantidad de contagios, las noticias de la infame guerra de Ucrania, el alto costo de algunos de nuestros manjares —como las morcillas—, es fácil ignorar los increíbles logros de nuestros jóvenes talentosos. Así es el caso de la hija de un colega y distinguido profesor de historia de la Universidad de Puerto Rico.

En una conversación reciente con él, destacó lo mucho que luchó su única hija por alcanzar su sueño de estudiar en una de las prestigiosas universidades de Estados Unidos. Los múltiples retos que tuvo que enfrentar a través de sus años escolares hacían lucir como imposible la realización de sus metas. Sin embargo, con perseverancia y el apoyo incondicional de sus padres, no solo fue admitida a la prestigiosa Universidad de Harvard, sino también a otras como Johns Hopkins.

Y, como si fuera poco, la beca que le ofrecieron viabiliza su estadía en esa universidad a lo largo de su carrera académica. Es importante destacar queHarvard admite a solo el 3.7% de las personas que solicitan.

Puerto Rico cuenta con una cantera de talentosos jóvenes. Debemos, como país, proveerles mejores herramientas para que el camino hacia sus sueños tenga menos tropiezas. Solo así tendremos un mejor porvenir.