La silla codiciada

En La Fortaleza hay una codiciada silla por la cual cada cuatro años un sinnúmero de personas aspiran a sentarse. No es la del comedor, sino la del famoso escritorio en donde se sienta el Gobernador.

Antes de aun comenzar el año electoral del 2020, ya hay un sinnúmero de personas (y personalidades) que han señalado su intención de aspirar a la gobernación y adueñarse de esa silla. Los vemos paseando por los pueblos de la isla, visitando las catedrales y las iglesias más prominentes, y haciendo promesas que todos sabemos nunca podrán cumplir.

Sin embargo, ¿nos han mostrado un plan para resolver los múltiples retos que enfrentamos? Puerto Rico requiere inversiones e inversionistas en casi todos los renglones de la economía. Sería ideal ver más fábricas manufactureras, tener un ecosistema de desarrollo e investigación, de modo que podamos exportar tanto productos como servicios. Sería ideal que la UPR fuese una de las universidades de mayor prestigio en Estados Unidos (o en múltiples continentes). Sería ideal que nuestros jóvenes no emigraran y visualizaran un futuro en nuestra preciosa isla.

Además de hacer visitas de cortesía, diseñar pasquines y jingles políticos e ir a iglesias, los aspirantes a la gobernación, si desean tener éxito, tendrán que enfrentar el reto del pueblo aclamando soluciones a estos y otros retos.