Los bonos desprestigiados

Por fin ya se aclararon los pormenores a los tenedores de los bonos del Banco Gubernamental de Fomento (BGF). La quebrada institución, la cual fue en su momento el estandarte del crédito de Puerto Rico, y una institución con ingresos multimillonarios, cedió a las presiones políticas y a las terribles decisiones de líderes que prefirieron el camino de gratificación instantánea (o sea los votos necesarios para ganar las elecciones) que el porvenir a largo plazo de la isla y de sus inversionistas.

  Así las cosas, los puertorriqueños que confiaron sus ahorros a esta institución recibirán 55 centavos por cada dólar invertido más un chequecito que para calcular su provenir hace falta un doctorado en finanzas. Sin embargo, el valor de estos bonos en el mercado es de 23 centavos, por lo que el valor de los bonos recibido es aún más bajo.

  El 20 de febrero el BGF pagará la mitad del cupón del 7.5% mientras que el remanente se pagará en noviembre.

  ¿Qué significa esto para los inversionistas locales? Primero que sus ahorros se redujeron sustancialmente. Sin embargo, la pérdida no es total y por lo menos a corto plazo, recibirán un ingreso.

  Esta negociación, aunque algo nefasta para muchos inversionistas, redundará en aumentar los chavitos en los bolsillos de muchos puertorriqueños que con poca probabilidad vuelvan a invertir en instrumentos financieros del Gobierno.