La reducción poblacional de la isla, junto con su envejecimiento, han sido temas cubiertos hasta la saciedad por nuestra prensa. No cabe duda de que esta merma está ocurriendo a pasos agigantados. Sin embargo, hay un puñado de jóvenes que sí ven un futuro en Puerto Rico y han decidido quedarse o regresar de Estados Unidos.
Veamos el caso de la clase graduanda del 2013 de un colegio privado en San Juan. Entre las que se quedaron se encuentra Mariela. Ella decidió estudiar Biología en la UPR de Río Piedras, se graduó de la escuela de Medicina de Ponce y está haciendo su rotación en Psiquiatría aquí. María estudió en la UPR Cayey, luego Veterinaria en el exterior (ya que no hay escuelas de veterinaria en Puerto Rico) y regresó para trabajar aquí. Carolina estudió en Washington, DC, luego hizo su maestría en Contabilidad en Puerto Rico y trabaja en una firma de contabilidad.
Alrededor de la mitad de esta clase graduanda ha decidido quedarse y practicar su profesión en Puerto Rico o regresar a la isla luego de concluir sus estudios.
Esta nueva generación de jóvenes profesionales ve un futuro para ellos y su familia en nuestra islita. Ven un Puerto Rico distinto al que ya llevamos un tiempo luchando con los vaivenes políticos y económicos.
Es hora de darle cabida a esta versión más optimista de nuestros jóvenes.