Los notorios “rankings” de las universidades —en particular las estadounidenses— son un tema de controversia entre muchos administradores de estas instituciones y de estrés para los estudiantes en el proceso de solicitar admisión.
Ante esta dinámica que causa tanto malestar, muchos académicos han optado por señalar otras métricas que van más a tono con los sueños, aspiraciones y realidades que enfrentan los estudiantes.
Entre las universidades más destacadas al considerar el salario que devengan sus graduados y la poca deuda incurrida por los estudiantes debido a los bajos costos de la matrícula se encuentran: Georgia Tech, Missouri University of Science and Technology y California Polytechnic State University.
Si a estos criterios añadimos las ayudas financieras que proveen las universidades, a esta lista se añadiría la Universidad de Florida y CUNY (The City University of New York).
Debido a que estas instituciones están siendo consideradas por estudiantes de toda la nación estadounidense, al igual que estudiantes internacionales, no hay necesidad de reducir los índices de admisión. Todo lo contrario, han aumentado al igual que la cantidad de solicitudes.
Mientras la UPR no se percate de que su modelo de gestión se está quedando atrás en relación a las modalidades pedagógicas del siglo XXI, seguirá en el atascadero de pedirle limosnas a nuestro gobierno quebrado. Esta estrategia, como ya lo hemos visto, es nefasta y podría concluir con la desaparición de esta.