María: antes y después

Tal parece que medimos estos tiempos relativo a donde nos encontrábamos antes y después del huracán María. ¿Continúo estudiando en las universidades de la isla, o aprovecho la oportunidad que ofrecieron muchas de las universidades de Estados Unidos para estudiar allá? ¿Me quedé sin empleo y tuve que emigrar? ¿Encontré nuevas posibilidades ante esta crisis?

No cabe duda de que María nos trastocó nuestra fibra moral, intelectual, económica y social. Nos hizo cuestionar un sin número de paradigmas que tomábamos por sentado. No olvidemos las interminables filas en donde nos parábamos al sol candente para comprar en un supermercado (con efectivo) los limitados artículos que estaban disponibles.

A un año de esta catástrofe, nos preguntamos, ¿estamos mejor preparados? ¿Qué lecciones nos ha brindado esta situación?

Tanto el sector público como el privado han dado pasos para preparar una radiografía del antes y después. Esto ha sido eficaz para que muchas de las deficientes de Puerto Rico fueran destapadas.

Podemos usar esta tragedia para aprender cómo mejorar todos los servicios que afectan a la ciudadanía. Es una oportunidad que no debemos desaprovechar. La gran cantidad de dinero federal junto al talento que reside aquí pueden lograr este cambio.