Orejitas para cuando LUMA nos abandona

Comenzamos el 2025 con más de una sorpresa.

Primero se nos fue la electricidad, y cuando regresó, se nos fue el agua.

¿Qué podemos hacer ante estas penumbras?

Aquí les ofrecemos algunas sugerencias.

Por ejemplo, Miguel estaba listo para su fiesta familiar.

Había invitado a más de 80 familiares cuando, por la madrugada del 31, se dio cuenta de que tenía un pequeño inconveniente.

Él, al igual que casi toda la isla, estaba sin servicio eléctrico.

Miguel pensó en llamar a sus invitados con el fin de celebrar el año nuevo otro día (o quizás en otro mes).

Para calmar sus nervios, desempolvó los juegos de mesa que se encontraban guardados en las entrañas de su casa y, junto al resto de su familia, comenzó a jugar, cosa que hacía décadas no lo hacían.

Compartieron sin las distracciones que nos aturden a diario como los teléfonos inalámbricos, las redes sociales y los programas de televisión.

A pesar de que la electricidad regresó y la fiesta se dio, Miguel no volvió a guardar sus preciados juegos de mesa.

Su familia utilizó este percance para darse cuenta de la importancia de compartir y de comunicar.

Con relación a la falta de agua, nada como bañarse con una botellita.

Aunque no es lo más efectivo, nos ayuda a darnos cuenta de lo afortunados que somos de tener sistemas que, aunque no muy confiables, funcionan.