¡Se abren los negocios!

Ya no vemos tantas filas en los supermercados. Hacer depósitos en los bancos ya no es un suplicio. Y las horas de apertura de muchos negocios se han flexibilizado.

Tal parece que poco a poco nos vamos insertando al mundo pre-coronavirus.

Sin embargo, ¿existirá tal sueño? ¿Se nos olvidará el toque de queda y el conteo diario de los infectados y muertes?

Hay eventos históricos que nos marcan, y este es uno de ellos.

¿Cómo trabajaremos de aquí a seis meses, un año, o cinco años? ¿Habrá más personas trabajando remoto?

¿Habrá más conciencia de la fragilidad de nuestra salud?

¿Se abrirán oportunidades en las áreas de investigación científica? ¿Se mejorarán los procesos de distribución?

No cabe duda de que esta pandemia retó a nuestro planeta en múltiples niveles: social, económico, ecológico, psicológico y educativo entre muchos otros.

Hay universidades que expandieron sus ofrecimientos por internet. Muchos estudiantes objetan a esta tendencia, pues pierden lo que más valoran, el sentido de comunidad y confraternización que se transpira en ese ambiente.

Es probable que aumente la necesidad de profesionales de la salud. Para que esto ocurra los médicos no deberían terminar sus estudios con deudas casi impagables.

Reducir este costo es uno de los retos que enfrentaríamos como sociedad.

Pero con retos como este se abren un sinnúmero de oportunidades. ¡Está en nosotros explorarlas!