Se nos va el 2019

Aunque parezca que fue los otros días, no solo está por terminar el 2019, sino que también es el cierre de una década. Ante tal escenario, es comprensible hacer una reflexión de los eventos más transcendentales que ocurrieron y los retos, (algunos de los cuales ya conocemos) que enfrentaremos en la próxima.

Tres circunstancias (no tan favorables) nos vienen a la mente con relación al tema económico que presenció la isla durante estos tiempos. La primera fue cuando se nos informó que la deuda del gobierno era impagable. Este evento trastocó a todos los inversionistas puertorriqueños que habían puesto sus ahorros y sus retiros en estos bonos. ¿Cómo era posible, se preguntaban muchos? ¿A dónde fueron a parar tantos billones de dólares? Preguntas como estas, y otras, aún faltan por contestar.

Como consecuencia de la ineptitud administrativa de nuestros gobernantes y políticos, el gobierno federal nos impuso una Junta de Control Fiscal, la cual continuará ejerciendo sus funciones durante la próxima década. Este asunto no solo es una vergüenza para los puertorriqueños, muchos de los cuales no participaron en la debacle gubernamental, sino que como si fuera poco, afectó y todavía afecta la credibilidad crediticia de la isla.

Como punto final, en septiembre de 2017 nos azotó uno de los huracanes más terribles y temibles, y en el 2019 el pueblo descartó por primera vez, a uno de sus gobernantes.