Los resultados del Censo del 2020 son un reto para los que soñamos con un futuro económico y social brillante para Puerto Rico.
Según los Censos del 2000, 2010 y el preliminar del 2020, la población de Puerto Rico mermó de 3,808,610 a 3,722,000 y ahora nos encontramos con 2,864,170. Esto equivale a una disminución de 944,440 entre el 2000 y el 2020, o casi una persona de cada cuatro. Sin embargo, el impacto mayor se sintió en la pasada década, en donde emigraron 857,830 personas. Así las cosas, sobre el 90% de la baja poblacional ocurrió en los últimos diez años.
¿Cómo ha impactado estos resultados a nuestra economía? En el sector público, observamos una merma en los recaudos locales. Hay menos empleos y menos consumo. Los recaudos del IVU, tan necesarios para el gobierno como para los inversionistas, se reducen. Achicar el gigantismo gubernamental en un 25% para atender una población menor es casi imposible. Como consecuencia de la reducción de fondos, los servicios se ven y continuarán viéndose en deterioro.
Puerto Rico ha visto una consolidación de los bancos; ahora solo contamos con tres debido a la merma en los depósitos e inversiones privadas, comerciales e industriales. En décadas previas, la eliminación de los fondos 936 también contribuyó a esta situación.
Hay soluciones, pero requieren que el sector privado y público trabajen en una visión compartida. Hasta el momento, esta voluntad carece.