“¿Por qué existen todas estas exigencias de parte de FEMA?”, lamentaba el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). “Solo sirven para dilatar nuestros proyectos”.
“Peticionamos que por lo menos se revisen todos los documentos y se contesten de una sola vez”, añadía el funcionario del ICP.
Mientras tanto, FEMA argumentaba que se movía “en función de la calidad de la información que nos someten”.
En otras palabras, o en arroz y habichuelas, FEMA argumentaba que el ICP se colgó en el examen.
Bueno, quizás sacó D+.
Debemos puntualizar que hay $33.98 millones asignados por FEMA para la reparación de 35 estructuras de nuestro patrimonio.
Así pues, mientras estas dos agencias juegan al tira y tápate, estas estructuras históricas, entre las que se encuentra el Fortín Conde de Mirasol en Vieques, se deterioran.
¿Qué dirán nuestros hijos (o hijas) o nuestros nietos (o nietas) cuando hayan desaparecido o estén casi irreconocibles edificios tan emblemáticos como este Fortín, el Arsenal de la Marina, el Edificio del Archivo General, los documentos en múltiples archivos, el Museo de las Ruinas de Caparra, el Museo de la Masacre de Ponce, la casa del gobernador Jesús T. Piñero y muchos otros?
Si hay un tranque, ¿qué les parece pedirles asistencia a las asociaciones profesionales como el Colegio de Ingenieros y Agrimensores, Industriales y el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas, entre otros?
¡Seguro allí encontrarán el peritaje que hace falta!