Ucrania y los teléfonos móviles

El resultado de la terrible guerra que se está librando en Ucrania dependerá en gran medida de la información que proporcionan los ciudadanos de ese país a través de sus teléfonos móviles.

Los vídeos y testimonios que a instancias se transmiten a un sinnúmero de países aliados nos presentan, sin filtros ni tapaduras, la realidad de los eventos que están ocurriendo. Entendemos que esta información está presente en las decisiones de muchos gobernantes.

La diferencia entre estos medios de comunicación y los del pasado es espeluznante. Durante la Segunda Guerra Mundial, la propaganda —de ambos lados—, la censura y lo que hoy se consideraría como medios de transmisión obsoletos limitaban la información disponible para gran parte de la ciudadanía.

En Puerto Rico, por ejemplo, los dos periódicos de mayor circulación en esos momentos —El Mundo y El Imparcial— reportaban a la saciedad las batallas que se libraban en el Pacífico, Europa y Rusia, pero las noticias de los ataques submarinos en el Caribe y cerca de nuestras costas eran casi inconsecuentes. Poco se conocía sobre estas circunstancias hasta que investigaciones y publicaciones posteriores revelaron su importancia.

Algo similar ha ocurrido en conflictos más recientes. Sin embargo, la proliferación de la tecnología ha desplazado, hasta cierto punto, a los “medios oficiales” y, en particular, a los pronunciamientos que hacen muchos gobernantes, muchos de los cuales caen en una fantasía.