La elección de Joseph Biden, Jr. podría ofrecerle a Puerto Rico nuevas posibilidades para nuestro desarrollo económico y social. Muchas de sus promesas de campaña estaban relacionadas a la industria de manufactura de fármacos y la necesidad de recuperar estas inversiones estadounidenses que se encuentran en el exterior, en especial en China.
La pandemia y la guerra tarifaria con China (y otros países) ha destacado la importancia de que los fármacos se manufacturen en territorio estadounidense. Puerto Rico se podría beneficiar de esta nueva ola de iniciativas.
Por un lado, es indispensable continuar con los esfuerzos en Washington y en el resto del mundo de mercadear a Puerto Rico como centro de manufactura de clase mundial. Es importante destacar la calidad de los egresados de ingeniería del recinto de Mayagüez, muchos de los cuales han seguido exitosas carreras profesionales en Puerto Rico, Estados Unidos y otras jurisdicciones.
Hay también que mercadear las facilidades de investigación científica que tenemos en el Recinto de Ciencias Médicas y el Recinto de Río Piedras.
Por otro lado, hay que seguir mejorando nuestra infraestructura para hacerla más competitiva. Ya tenemos los planes (y los fondos) para trabajar con la AEE. Falta por completar las demás áreas, como comunicaciones, puertos, carreteras y permisología, entre otras.
Tenemos una oportunidad que no hemos visto durante las pasadas décadas. ¡No la debemos desperdiciar!