Vieques y Culebra: ayer y hoy

En múltiples ocasiones, las lanchas que van a los municipios de Vieques y Culebra dejan a sus residentes y turistas esperando. Luce como una situación sin solución.

Sin embargo, una somera evaluación de sistemas similares en Estados Unidos nos confirma que estos sí pueden funcionar con tal eficiencia y puntualidad que a duras penas son noticia.

Los viequenses y culebrenses merecen una solución rápida y duradera a esta encrucijada. Entendemos las economías con relación a este transporte. Para cubrir todos los costos relacionados con el mismo, habría que aumentar estrepitosamente la tarifa por el servicio. No estamos hablando de un 10 o 15 por ciento, sino de muchísimo más.

Así las cosas, este servicio tiene que ser subvencionado por el gobierno de Puerto Rico (con la acostumbrada ayuda del gobierno federal).

¿Cómo justificar esta subvención? Aquí es donde se debe considerar el trasfondo histórico de ambas entidades.

Aun desde el siglo XIX, la Marina de Estados Unidos estaba interesada en establecer bases en ambas islas. A partir de la guerra de 1898, se estableció una en Culebra que cerró en 1975. Es interesante notar que el presidente Franklin Roosevelt visitó esa base durante un ejercicio naval previo a la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Al comienzo de 1942, Puerto Rico sufrió un bloqueo naval causado por los submarinos alemanes que rodeaban el Caribe. Huían barcos a gusto y gana por falta de armamentos adecuados para combatir las naves alemanas. Previamente, en 1941, habían comenzado las expropiaciones en Vieques. La Marina se apoderó de dos terceras partes de las tierras. Entonces en Vieques había alrededor de 10,000 habitantes.

Es importante destacar que los residentes de Vieques no fueron compensados por la pérdida, ya que no tenían titularidad de las tierras. La mayoría de los terrenos pertenecía a la Eastern Sugar Associates, que operaba la Central Playa Grande. La expropiación eliminó esta industria, afectando así el sostén económico de muchos viequenses. Como consecuencia de estas expropiaciones, Vieques se convirtió en el municipio más pobre de Puerto Rico.

La Marina se fue de Vieques en 2003. El bombardeo sostenido de la parte este de la isla, que consta de 14,573 cuerdas o el 40% de Vieques, causó una contaminación tan terrible que la Agencia de Protección Ambiental (EPA) clasificó esa zona bajo un “Superfund”. Como consecuencia, estudios epidemiológicos llevados a cabo por el gobierno de Puerto Rico han determinado que el nivel de cáncer entre los residentes es 27% más alto que en el resto de Puerto Rico.

Los viequenses y culebrenses ya han sufrido suficiente. ¡Es hora de darles un respiro!