¿Qué pasará con los cambios por los cuales hemos atravesado una vez que se descubra una vacuna para el COVID? ¿Volveremos a nuestras viejas costumbres, o por el contrario, nos amoldaremos a estos nuevos retos?
Es probable que, dado que esta epidemia ha estado con nosotros por tantos meses, y se perfila que seguirá por otros tantos, muchos de los cambios económicos y sociales alterarán las normas previas. La telemedicina es uno de estos.
La pandemia ha dificultado las visitas a los proveedores de salud, por lo que muchos han optado por suministrar sus servicios mediante múltiples plataformas electrónicas. Medicare y Medicaid han alterado sus requerimientos para el reembolso por estos servicios al darle la opción al proveedor de trabajar desde su hogar. Muchos seguros privados han adoptado estas mismas normas.
A pesar de que esta tecnología estaba disponible hace tiempo, la necesidad creada por la pandemia lo ha hecho parte integral de este sector.
Otros se han acostumbrado a comprar por internet, ya sean comestibles, ropa, enseres eléctricos o demás artículos del uso mundano. A pesar de la lentitud con que (en Puerto Rico) se reciben muchos de estos artículos, las ventajas en términos de ahorro de tiempo y gastos de transportación y estacionamiento han hecho que muchos consumidores prefieran esta opción, por lo que muchos negocios centenarios o se adaptan o cierran.